miércoles, 21 de marzo de 2012

ALERTA INFANTIL


 LA SALUD DE NUESTROS NIÑOS EN CRISIS

Entre las injusticias que se observan en nuestro mundo actual, ninguna es tan alarmante como la atención desigual que reciben los niños expuestos a factores que ponen en peligro su salud en los ambientes donde se desarrollan.
                En la Convención sobre los Derechos de los Niños de las Naciones Unidas se afirmó categóricamente que los niños tienen el derecho de disfrutar de un ambiente saludable y de vivir en un  entorno que promuevan su salud y desarrollo. Lamentablemente, todavía falta mucho para que los niños lleguen a gozar de ese derecho elemental. En América Latina y el Caribe, mueren anualmente 80.000 niños por causas que en su gran mayoría se pueden prevenir con los recursos y las tecnologías disponibles actualmente.
                Según la Asociación Estadounidense de Centros para el Tratamiento de Control de Intoxicaciones, 61% de los casos de intoxicaciones que no son de origen ocupacional ocurren en niños menores de 6 años. Asimismo, 16% de las muertes causadas por plaguicidas ocurren en niños. A ello se suma que las tasas de incidencia y de mortalidad infantil por asma y por infecciones respiratorias son cada vez más preocupantes. Se calcula que a nivel mundial, cada año aproximadamente 670.000.000 niños sufren de infecciones respiratorias agudas y a menudo hay una relación causal entre la mala calidad del ambiente y dichas infecciones.
                El número y la variedad de riesgos ambientales que ponen en peligro la salud infantil aumentan cada día. Entre ellos se encuentran las sustancias que contaminan los alimentos y el agua de consumo, así como las sustancias químicas que se encuentran suspendidas en el aire o depositadas en el suelo y en muchos artículos de uso cotidiano.
                Existe una tendencia cada vez mayor a organizar iniciativas para reducir a un mínimo los riesgos ambientales y la exposición de los niños a sustancias nocivas. Estas iniciativas suelen ser obra de los individuos, las familias, las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones gubernamentales, tanto del nivel central como local. Sus resultados empiezan a hacerse patentes.
Lograr un mayor apoyo a la salud y calidad de vida de los niños para que puedan desarrollarse en todo su potencial, debe ser tarea de todos y nuestro mayor objetivo.
George A.O. Alleyne
DIRECTOR
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD

Datos relevantes:
Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) son compuestos tóxicos muy resistentes a la degradación, que contaminan el aire, los alimentos, el agua y el suelo.  Se introducen en el medio ambiente generados en procesos industriales, por su uso como plaguicidas en la agricultura y en la lucha antivectorial en las campañas de salud pública y
en la quema de combustibles. Su producción mundial total se estima en varios millones de toneladas. Por dar un
ejemplo, entre 1941 y 1992 se produjeron unos 2 millones de toneladas de DDT.  Entre los efectos de los COP en la salud se encuentran el cáncer, alergias e hipersensibilidad,  enfermedades del sistema nervioso central y periférico, trastornos del sistema endocrino, posible alteración del sistema inmunitario, y otros problemas relacionados con la salud ocupacional.
—PAHO/HEP

De enero a julio de 1991 se registraron más de 230.000 casos de cólera en el Perú. Dentro de los factores que contribuían a la gravedad de la epidemia, hubo un fenómeno que generó una actitud de alerta en
las autoridades. Se lo denominó "factor de contagio", refiriéndose a la diseminación del cólera en las escuelas públicas, donde contrajeron la enfermedad más de 5 millones de niños y decenas de miles de maestros.
Como medida de prevención, se lanzó en todo el país una eficaz campaña dirigida a las escuelas llamada  "Enseñando sin Cólera". La  campaña incluía actividades de difusión, capacitación y
obras de saneamiento básico, en beneficio de casi 263.000 escolares de todo el país.  Se construyeron 836 módulos sanitarios en 757 centros educativos, mientras que 1.700 docentes recibieron
instrucción sobre el buen uso y mantenimiento de estos servicios.
—(CEPIS)

Durante el primer quinquenio de los años noventa, los países latinoamericanos con niveles de pobreza más bajos
(Argentina, Chile y Uruguay) lograron reducir la proporción y el número de niños pobres.
En los países con índices de pobreza más altos, en  cambio, dicha proporción se mantuvo estable (México y
Paraguay) o aumentó (Honduras y Venezuela).

El asma en niños y  adolescentes ha aumentado más de 40% desde 1980 en los Estados Unidos de América, afectando a más de 42 millones de menores de 18 años. Dada la significativa mayor incidencia de ésta y otras enfermedades infantiles, como ciertos tipos de cáncer, se está investigando intensamente para tratar de determinar el papel que
podría tener la exposición de los niños a contaminantes ambientales.
—Bleyer AW. “What can be learned about  childhood cancer.” Cancer Statistics Review
1973-1988

Las sustancias peligrosas que afectan la salud de los  niños se encuentran ampliamente diseminadas en la Región de las Américas. En un estudio llevado a cabo en la ciudad de México, se encontró que más de 25% de los recién nacidos tenían niveles de plomo en la sangre lo suficientemente altos como para tener consecuencias graves sobre su desarrollo físico y neurológico. Las  fuentes del plomo que ingieren los niños varían según  la época, la región, el país y el grupo de niños bajo estudio.
Recalcando el daño potencial que conlleva la exposición de los niños al plomo en el ambiente, el Dr. George A.O. Alleyne, Director de la OPS, ha señalado que "el plomo encontrado en viejas tinturas, en las casas antiguas, en la gasolina, y los altos niveles de plomo en el aire comprometerán el desarrollo educacional de los
niños más adelante…".

Se estima que cada año unos 10 millones de niños en todo el mundo sufren daños psicológicos como consecuencia de
guerras u otros tipos de violencia.
—Violence in the Americas: the Social Pandemic of the 20th Century
Pan American Health Organization

 La Convención de los Derechos de los Niños (CDN) establece  todos los derechos de los niños, incluyendo:  "…el derecho al más alto nivel de salud… a través de la provisión de una alimentación adecuada y de agua potable… y … acceso a la higiene y al saneamiento ambiental … y atención a la salud preventiva.
Naciones Unidas 1989
Los derechos básicos de nuestros niños, dependen de nosotros, los adultos. PENSEMOS Y TOMEMOS CONCIENCIA, LOS PEQUEÑOS ESTÁN EN NUESTRAS MANOS, DEPENDEN DE NOSOTROS, … EN UN FUTURO, DE ELLOS DEPENDEREMOS Y DEPENDERÁ EL MUNDO. 

2 comentarios:

  1. en muchos países del mundo sólo se vende nafta de extrema calidad y libre de plomo. según algunos científicos la liberación de combustión de l nafta común incide sobre los niños volviéndolos hiperquinéticos. si no podemos mejorar la calidad de naftas, deberíamos usar menos vehículos y más bicicletas (como en muchos países europeos)

    ResponderEliminar
  2. Hola Silvia! Cuanta razón tienes. En realidad tendremos que llegar a eso y muy buena tu propuesta, ya que en Mendoza es alarmante como colapsan las calles por tantos vehículos. Eso afecta definitivamente al medio ambiente y como consecuencia, la salud de todos, en este caso, los niños, al ser mas pequeños, son mas vulnerables. Un beso grande Silvita.

    ResponderEliminar

Si deseas, puedes comentar o dejar tu inquietud.