domingo, 18 de marzo de 2012

ALIMENTOS FUNCIONALES. Frutas, verduras y hortalizas. Medicina natural y deliciosa.





ALIMENTOS FUNCIONALES.
Frutas, verduras y hortalizas. Medicina natural y deliciosa.
                El grupo de fitoquímicos que quizás haya despertado mayor interés recientemente, incluso a nivel popular, es el de los derivados fenólicos
Se han identificado más de 5.000 moléculas diferentes, entre las que destacan los flavonoides. Son compuestos fenólicos que se clasifican en flavononas (naringina, abundante en uvas), flavonas (tangeretina, nobiletina, sinensetina; presentes principalmente en naranjas), flavonoles (quercetina, en el vino tinto, té verde y negro, cacao), flavonoides fenólicos (monómeros y polímeros de catequina de bajo y alto peso molecular, polifenoles; presentes en el vino tinto y rosado, sidra, cacao) e isoflavonas.
                Los compuestos fenólicos parecen constituir una defensa natural de las plantas frente a parasitaciones, depredadores y otros patógenos. De hecho, la mayoría de estos compuestos confieren a los alimentos unas características peculiares en cuanto al sabor: amargor (polifenoles de bajo peso molecular) y astringencia (polifenoles de alto peso molecular, como los taninos del vino). Esto hace que dichos alimentos sean rechazados por muchos consumidores y que la industria agroalimentaria haya seleccionado productos con bajo contenido en los mismos, tanto de forma tradicional como con modernas técnicas de ingeniería genética o en el procesado industrial.
                Otros fitonutrientes relevantes son las antocianinas, que se encuentran principalmente en frutos de color violáceo/carmesí (manzana roja, uvas, bayas) y en el vino; los triterpenos (limoneno y afines, en limón, mandarina, uvas) y los compuestos organosulfurados (glucosinolatos y sus productos de la hidrólisis, isotiocianatos; abundantes en berza, repollo, coles de Bruselas, coliflor). Sin embargo, el contenido de compuestos fenólicos es variable dentro de las diferentes especies, dependiendo del tipo de cultivo, germinación, madurez (mayor cantidad cuanto menos maduro), procesado y almacenamiento.
                El resveratrol (3,4´,5trihidroxiestilbeno) es una molécula fenólica presente en el hollejo de las uvas y en elevada cantidad en el vino tinto, hasta 15 mg/L. También, aunque en menor medida, se encuentra en el vino blanco. Debido a su carácter antioxidante se le atribuyen efectos protectores a nivel cardiovascular; inhibe la oxidación de las LDL y la agregación plaquetaria; se comporta además como un fitoestrógeno y parece desarrollar acciones antiinflamatorias y anticancerígenas. No obstante, los ensayos realizados hasta el momento con polifenoles no arrojan resultados concluyentes, en parte debido a la deficiente metodología para medir el estrés oxidativo in vivo.
En diversos estudios epidemiológicos se ha evidenciado una menor morbimortalidad por enfermedades cardiovasculares, ictus y demencia en consumidores de alcohol. Los efectos funcionales parecen depender tanto del etanol como de los compuestos fenólicos, presentes principalmente en el vino tinto, en especial los de crianza. Es posible que el descenso del riesgo cardiovascular esté determinado por la disminuición del estrés oxidativo (reducción de la peroxidación de lípidos de membranas y de la oxidación de cLDL), su efecto antiagregante  y antitrombótico (menor agregación plaquetaria, descenso del fibrinógeno y otros factores procoagulantes, con aumento de los fibrinolíticos), acciones sobre el perfil lipídico (ascenso de cHDL, disminución de cLDL y lipoproteína (a) y a nivel de la proliferación celular y mediadores inflamatorios. De cualquier modo es necesaria una aproximación cuidadosa debido a la magnitud y trascendencia de las patologías asociadas al etilismo y abuso de alcohol.

                Además de los compuestos fenólicos previamente comentados, las frutas, verduras y hortalizas ofrecen al hombre un sorprendente arsenal de sustancias funcionales. Aportan vitaminas, provitaminas, minerales y otras moléculas con actividad antioxidante, antiinflamatoria, antiproliferativa, antimicrobiana y reguladora de la homeostasis lipídica.

Ejemplos significativos son los tioalilos, presentes de forma natural en el ajo y la cebolla; los licopenos, abundantes en hortalizas y frutas rojas; los β-carotenos (naranjas, mandarinas, zanahorias, albaricoques, mangos) y otros como la luteína o la zeaxantina.
                En cuanto a las vitaminas, recordemos en especial las vitaminas B12, B6 y ácido fólico, implicados en la reducción de los niveles de homocisteína, recientemente reconocido como un marcador de riesgo cardiovascular. La suplementación periconcepcional de la mujer con ácido fólico [RDA (Recommended Dietary Allowances-Cantidad Diaria Recomendada): 600 μg/día DFE (Dietary Folate Equivalents-Equivalentes Dietéticos de Folato)] ha demostrado disminuir significativamente los defectos de cierre del tubo neural y podría estar implicada en la reducción de otras malformaciones fetales y de la incidencia de abortos.

Rev. Esp. Salud Publica v.77 n.3 Madrid mayo-jun. 2003
Manuela Belén Silveira Rodríguez, Susana Monereo Megías y Begoña Molina Baena 
Servicio de Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario de Getafe. Madrid.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si deseas, puedes comentar o dejar tu inquietud.