domingo, 18 de marzo de 2012

ALIMENTOS FUNCIONALES. LEGUMBRES Y FITOESTROGENOS: más allá de la menopausia


ALIMENTOS FUNCIONALES.

LEGUMBRES Y FITOESTROGENOS: más allá de la menopausia

                Los fitoestrógenos son moléculas de origen vegetal con una estructura química similar a los estrógenos; funcionalmente se comportan como agonistas parciales de los receptores de estrógenos y se postulan acciones beneficiosas a nivel de los órganos y tejidos que los expresan: tejido óseo (reducción de la osteoporosis), mama y próstata (disminución de la incidencia de cáncer), mejora de la sintomatología asociada al climaterio y efectos positivos en el sistema cardiovascular. La mayor fuente natural de fitoestrógenos (isoflavonas) son las legumbres, en especial la soja (25-40 mg/ración). Las principales isoflavonas son la genisteína y la daidzeína, junto con sus betaglucósidos, genistina y daidzina. Sin embargo, las isoflavonas no son el único aspecto funcional de las legumbres.
                Las legumbres son alimentos de bajo contenido graso, con la peculiaridad de aportar una elevada proporción de ácido linoleico y también, aunque en menor medida, linolénico. Del total de las grasas que contienen, un 50% son ácidos grasos poliinsaturados y un 25% monoinsaturados. Constituyen una buena fuente de proteínas (desde 7 g/ración las judías a 14 g/ración la soja), menospreciadas previamente y en la actualidad reconocidas de alto valor biológico. Proporcionan gran cantidad de fibra, mezcla de soluble e insoluble (de algo menos de un gramo por ración de soja a 3-4 g/ración de judías).
                En cuanto a los micronutrientes, las legumbres contienen significativas cantidades de riboflavina, ácido fólico (aproximadamente 140 g/ración) y minerales con recientemente descubiertas biodisponibilidades sorprendentemente altas, como el zinc, cobre, selenio, hierro (2 mg/ración de judías, 4 mg/ración de soja) y calcio (unos 140 mg/ración de soja). Asimismo contienen innumerables sustancias no nutrientes con efectos potencialmente saludables: taninos51 (acción antioxidante); ácido fítico56 (antioxidante y con posibles efectos anticancerígenos); saponinas, de las que son la principal fuente alimentaria y oligosacáridos.
                Un inconveniente parcial es el hecho de que las legumbres sean deficitarias en metionina, triptófano y cisteína. No obstante, nuestra gastronomía lo ha subsanado al prepararlas de forma tradicional junto con cereales y alimentos de origen animal.
Fuente:Rev. Esp. Salud Publica v.77 n.3 Madrid mayo-jun. 2003
Manuela Belén Silveira Rodríguez, Susana Monereo Megías y Begoña Molina Baena 
Servicio de Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario de Getafe. Madrid.

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