domingo, 11 de marzo de 2012

SLOW FOOD. LA IMPORTANCIA DE COMER LENTO

Importancia de comer lento

El Slow food, traducido al castellano como comida lenta, es el término opuesto al Fast food o comida rápida.
Consiste en un movimiento internacional creado en Italia en 1986 y que se extiende rápidamente, con el paso de los años por todo el mundo. Este movimiento simbolizado mediante la figura del caracol, semeja la lentitud propia de este animal, es el mejor símbolo para luchar contra la velocidad y las prisas que afectan al mundo moderno.
¿Qué pretende?
El objetivo que persigue es combatir la cultura del Fast food y recuperar los sabores y las costumbres tradicionales. Se basa en el disfrute de la comida, en degustar los placeres que ofrece y en gozar de la buena mesa en el entorno más adecuado.
¿Que ofrecen los establecimientos de comida rápida?

Menús a cualquier hora del día,
A un precio muy económico.
Sirven las comidas en apenas unos minutos.
Se pueden encontrar en cualquier región del mundo.
Por estos motivos son muchas las personas que acuden a ellos como entretenimiento y ocio o para saciar su apetito en un lugar divertido. Otras personas recurren a estos locales por falta de tiempo.
¿Que inconvenientes para la salud representa este tipo de comidas?
Se acompaña generalmente de salsas y entrantes o acompañamientos que aportan sabores muy intensos y una cantidad elevada de sal. Este tipo de sabores estimulan el apetito para seguir comiendo.
La rapidez con la que se consumen estos productos es otro aspecto negativo. Al comer deprisa no se deja tiempo suficiente para que la sensación de saciedad llegue al estómago por lo que con frecuencia se tiende a consumir grandes cantidades de comida.
Por otro lado, puesto que apenas requieren masticación, y debido a sus altos aportes de grasa, el proceso de digestión se ve dificultado.
Este tipo de comida cuando se convierte en algo cotidiano es cuando perjudica el estado de salud. En ocasiones estos productos sustituyen a las comidas principales, produciendo deficiencia de determinados nutrientes. En otros casos, se consume como un "extra" a lo que se toma habitualmente, en cuyo caso supone un exceso en el aporte de grasas y de calorías.
UNA ALTERNATIVA FRENTE A LA COMIDA RÁPIDA
Recuperar las buenas costumbres
Con el paso del tiempo se han ido perdiendo costumbres alimentarias saludables que es importante recuperar. Entre ellas está el consumo de platos completos y nutritivos. Ocurre por ejemplo con la elaboración de todo tipo de sopas y potajes, “platos de cuchara” que se van perdiendo con el paso de los años.
Conviene fomentar el consumo de preparaciones caseras elaboradas con ingredientes saludables como los tradicionales guisos. Esta preparación no implica un exceso de grasa si se elabora con los ingredientes adecuados.
Además es preciso fomentar y mantener las costumbres alimentarias y la riqueza gastronómica propia de cada región, dentro y fuera de ella.
¿Qué beneficios aporta?
El slow food conlleva una serie de ventajas a corto y a largo plazo entre los que destacan los siguientes:
Promueve una buena masticación de los alimentos para favorecer la digestión.
Fomenta la educación del sentido del gusto. El Slow food incluye sabores suaves y naturales como es el caso del tomate triturado frente al ketchup de la comida rápida. Cuando se abusa de sabores tan intensos, no se aprecian los sabores naturales de la comida tradicional. A esto hay que añadir que los sabores intensos estimulan el apetito y provoca un aumento de la ingesta.
La calidad nutritiva de los menús es mejor si bien el precio supera al de la comida rápida.
Favorece entablar relaciones sociales con otras personas alrededor de la mesa al comer de forma distendida sin prisa.

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