martes, 13 de marzo de 2012


UN CUENTO Y UNA ENSEÑANZA: TODOS TENEMOS CUALIDADES, "ESO NOS HACE VALIOSOS"

En una carpintería se realizaba una asamblea entre las diferentes herramientas  para arreglar sus diferencias.  El martillo fue notificado de que debía marcharse ya que hacía mucho ruido y siempre estaba golpeando.
EL acepto la decisión, pero exigió que también expulsaran al clavo pues había que darle demasiados golpes en la cabeza para que sirviera de algo y además era muy clavero. El clavo acepto  la decisión pero a la vez  exigió se expulsara a la lija porque según dijo era muy áspera en su trato y siempre causaba fricciones con todo el mundo.
La lija dijo que estaba de acuerdo con la decisión pero que también tenían que echar al metro porque este siempre estaba midiendo a los demás  según su medida como si él fuera perfecto. Otros acusaron al serrucho de lastimarlos, al punzón de pincharlos etc. Y así el lugar era un caos total. De repente entro el carpintero y todos se callaron; él se puso a trabajar: tomo el metro y midió unas tablas y con el serrucho las corto a medida, las unió con clavos ayudándose con el martillo, y para darle un acabado perfecto las lijo con la lija, y fue así como de unas rusticas tablas creó una bella y útil mesa.
Luego se fue a su casa a descansar. La asamblea se reanudo y tomando la palabra el serrucho dijo: amigos creo que hemos aprendido la lección, y es que todos tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades y eso es lo que nos hace valiosos.
Se dieron cuenta entonces que el martillo era fuerte, el clavo unía y daba fuerza, la lija era especial para limar asperezas, y así cada uno cumplía una función  y juntos eran capaces de fabricar muebles de calidad y se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos. Es fácil encontrar defectos en los demás, eso puede hacerlo cualquiera, pero encontrar cualidades eso es solo para los espíritus superiores.
 Un hombre vale por toda una tribu y toda una tribu se resume en cada uno de sus integrantes. “Todos para uno y uno para todos”. Una transgresión ejercida por un integrante de la tribu pesara sobre todos; el espíritu sagrado del grupo incidirá en el destino de cada quien.
“Uno para todos y todos para uno” se aplica también a  todo el tiempo del mundo, y a todas las generaciones.
Como tribu somos responsables los uno por los otros, claro que también tenemos la libertad de irnos y dejar de ser parte de; pero si decidimos quedarnos estamos obligados a ser funcionales dentro de la tribu y aportar nuestras mejores cualidades así como a ver lo mejor de los demás y, en caso de dificultades con algún miembro de la tribu, el mejor camino es amar, siempre amar y ayudar solo si se acepta nuestra ayuda, claro que sin dejarnos pisotear, pues tampoco debemos dejar que otros nos hagan lo que nosotros no les haríamos a ellos, simplemente  en ese caso una honrosa retirada del campo de batalla no es cobardía, es prudencia(lo cual es parte del  amor)¡evitar no es cobardía!

Magazine Shivat Tzion. Agosto 2011. Nº1
¡SOLO COSAS BUENAS!

2 comentarios:

  1. Gracias Neff!! Mi primer comentario! Jajaja!! Sos fiel. Un abrazo fuerte fuerte!

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