viernes, 13 de septiembre de 2013

LAS ENZIMAS RETOMAN VIDA

HISTORIA DE LOS GERMINADOS



                Ann Wigmore, debido a la dieta americana, dio lugar a cáncer en dos sitios de su cuerpo y después un accidente desastroso de automóvil que trituró sus piernas dio lugar a gangrena. Los doctores recomendaron la amputación de ambas piernas porque no pudieron controlar la infección y Ann rechazó la recomendación. Ann luchó para moverse, para alimentarse y para sanarse sola. Ella pasó horas incontables, en su patio trasero, en el sol, comiendo los Germinados y Clorofila de las hierbas y aplicándolas en sus heridas como ella aprendió de su abuela en Europa. Lentamente, Ann recuperó su fuerza y salud. Ella volvió donde sus doctores después de que sus piernas se curaron, y ella recuerda que los doctores "no hicieron ningún comentario cuando las películas de radiografía demostraron que los huesos habían hecho punto firmemente."

                Ann Wigmore ajustó su programa de alimento vivo mediante Germinados y lo compartió con el mundo en 1958, abriendo el Instituto Hipocrático de la Salud en EEUU. Su trabajo en el Instituto produjo excelentes resultados y grandes testimonios de personas enfermas que se habían curado de una multiplicidad de dolencias incluyendo: Arteriosclerosis, Anemias (varias), Paros cardíacos, Obesidad Nefritis, Ulceras, Tumores, Cálculos, Bocio Deficiencias Nutricias – Cáncer, Diabetes, Estreñimiento, Impotencia, Albuminuria, Hemorragias crónicas, Osteomielitis Glaucoma, Hipe e Hipotensión Arterial, Agotamiento, Várices y Debilidad, Obesidad, Gastritis, Asma, Eczemas, Diverticulitis, Colitis, Fatiga, Problemas femeninos, Artritis, Pie del atleta, Parkinson, Tiroides, Enfisema Pulmonar, Elimina productos químicos inorgánicos del organismo y otras consideradas incurables.

                Luchar contra el complejo industrial médico americano fue y sigue siendo una gran prueba para Ann Wigmore y sus seguidores, pero ella logró con sus programas de alimento de Germinados, la expansión a la India, Suecia, Finlandia y Canadá.

                En 1994,

Ana Wigmore muere por inhalación de humo, durante un fuego que destruyó el hogar original del instituto de la salud de Hipócrates. Su trabajo todavía está vivo al día de hoy en los programas de varios centros curativos en los Estados Unidos.

               Amparo Ramírez, una discípula de Ann Wigmore, llegó a Colombia en el año 1990, después de ser cofundadora del Instituto Hipocrático de la Salud en Puerto Rico, para enseñar acerca de los Germinados, la manera cómo se podían producir en la casa y todas las aplicaciones de los Germinados para recuperar y/o prevenir la enfermedad.

               Entre los científicos que han comprobado los poderes terapéuticos del Germinado de trigo, tal vez los más conocidos son: el Dr. F.M. Childester, Dr. Earp Thomas, Dra. Ann Wigmore, Dr. Charles Schanabel, Dr. A.J. Virtabel, Dr. R.R. Burkbalder, Dr. George Kobler, Dr. W.R. Graham, Dr. M.L. Scott, Dr. John Johnstone, Dr. Hans Fisher (Premio Nobel). También Dr. Howell Hughes, Dr. F.M. Pottenger, Dr. W.-J., Bochme y el Dr. W.S. Bowers. La lista crece. La Dra. Ann Wigmore también realizó investigaciones con el Dr. Bernard Jensen y G. P. Earp-Earp-Thomas en los laboratorios de Bloomfield, en EE.UU.


               Una muy reciente investigación realizada en 1992 por el equipo de investigadores dirigido por el doctor Paul Talalay -director del Laboratorio de Ciencia Molecular de la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins de Baltimore (Estados Unidos) y fundador de The Brassica Chemoprotection Laboratory- que se dedica a estudiar plantas comestibles que promuevan la actividad de enzimas protectoras del organismo que puedan ayudar a prevenir el desarrollo de distintas enfermedades, entre ellas el cáncer, aisló el sulforafano, un compuesto químico presente en el brócoli -y “especialmente en los brotes tiernos de este vegetal” (Germinados) –y también aisló su precursor natural: el sulforafano glucosinolato- descubriendo que este compuesto natural presente en el brócoli, es el más potente estimulador natural conocido de las mencionadas enzimas de Fase II. Estas enzimas detoxificadoras –tanto las de la fase I como las de la fase II- son enzimas hepáticas a las que se considera la primera línea de defensa del cuerpo frente a las enfermedades, en especial el cáncer.

María José Molina
Lic. En Nutrición

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